SANTO DOMINGO OESTE.-El 14 de este mes comenzamos, en el paraninfo de la Facultad de Economía, el primer Congreso Internacional de Comunicación Social-PROCAP 2008-. Gracias al Todopoderoso, la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) nos cedió ese magno lugar y el laboratorio digital de su Biblioteca Central. También el Colegio Dominicano de Periodista (CDP).
Esta actividad se dedicó al maestro de maestros en el periodismo latinoamericano, Rafael Núnez Grassals. Recibimos delegaciones de Haití, Colombia, Costa Rica y Venezuela. El tema fue Avances Tecnológicos vs Calidad de Contenido.
La idea nos surgió al colega Ramón Féliz Lebrón y a mí, con el fin de que los profesionales de la comunicación vayan casi a la par, tanto en el aprendizaje digital como en el lingüístico.
Los medios digitales no cuentan, en su mayoría, con un personal periodístico capacitado en el dominio de los recursos digitales, pero aplicados al periodismo, no al diseño como se ha hecho hasta ahora.
Tuvimos el honor de ser expositores y talleristas: Franklin Guerrero, Alexéi Tellerías, Álvaro Liuzzi, Orfa González, Pedro Mateo, Jorge Grullón y yo. Debemos destacar el apoyo de nuestros amigos, profesores y estudiantes de la UASD, de Mercedes Castillo, presidenta del CDP, y José Rafael Sosa, Secretario de Educación del CDP, Yenny Polanco, directora del Programa Fiestas y Personalidades, Dimercy Ávila, Dahiana José, Aleyda Valerio, Carmelsy Confesor, Martha Miches, Cristian Santana, Joalkys Cuevas, Mercedes Ramírez, Gerardo Davis, Amaurys Florenzán, Ramón Diloné, Agustín Cortés, Ramón Rosario, Evelyn Crispina Acevedo, Luemil Castor, Algenis Polanco, Cristian Mota, Cristian Sánchez, Maritza Santana, entre otros.



Ya es hora de que nos liberemos un poco de la camisa de fuerza que se plantea en la definición de la pirámide invertida. Desde que Melville Stone la aplicó, en el 1865, a propósito del atentado que sufrió el fenecido presidente estadounidense Abrahan Lincoln. Antes, el problema era la escasez de información, ahora, con los recursos que nos brinda la internet, hay una sobreabundancia de “noticias”. La misión de un buen periodista o comunicador es clasificarlas para que al lector, su único amo, reciba un escrito objetivo, conciso y preciso.